El entusiasmo del trabajador comienza a deteriorarse justamente ante la instancia donde debería renovarse: el Jefe.
El Jefe-Líder desafía a su equipo a superarse constantemente; de hecho, él mismo excede siempre las expectativas. Promete poco y da mucho: entrega a su gente más de lo que esperan de él.

Ser riguroso no significa ser despiadado. Ser despiadado apunta al despotismo, ser riguroso apunta a la excelencia.

Jefes retrógrados + Profesionales en evolución = Empresa en vías de extinción.

El control es el disfraz de la desconfianza.

Evaluar es un acto gerencial. Dar feedback es un acto de liderazgo.

Un coach apoya, anima y acompaña a las personas para que encuentren respuesta a las preguntas que nunca se han formulado.

El líder está al servicio de su equipo, nunca lo contrario.

Si no puede motivar, está bien. Lo que no le está permitido es desmotivar.

Cuando el trabajo genera satisfacción y placer, es porque hemos tenido el privilegio de atestiguar el florecimiento y las extraordinarias cualidades que llevamos dentro.

La grandeza de un líder está en inducir y conducir a otros a buscar su propia grandeza.

Desconfiar es, de muchas maneras, temer, pero es ante todo subestimar.

Vivir en la desconfianza es vivir en permanente miedo al otro.

El Jefe-Líder tiene la habilidad de crear las oportunidades apropiadas para incluir a todo el personal, grupo a grupo y en su debido momento, de modo que se sientan capaces de participar en la toma de decisiones y la agregación de valor.

Criticar es fácil. Apreciar y reconocer es un verdadero arte.

Reconocimiento: más gana el que más agradece y reconoce.

Los resultados que obtenemos en la vida dependen de las acciones que somos capaces de llevar a cabo.

La valentía no es la ausencia de miedo: es la fuerza para dominarlo y hacer, sin embargo, lo que hay que hacer.

La humildad y la vulnerabilidad son fortalezas.

Liderazgo significa, en primera instancia, hacerse cargo de la propia vida y ayudar simultáneamente a otros a hacerlo.

Aprender es la capacidad de transformar y transformarse.

La visión compartida es un auténtico generador de compromiso.

El chisme, para la chusma. La información, para la gente.
